El proceso de separación más rápido, cómodo, eficaz y económico

El divorcio ante notario es una realidad en España desde el 2015, que se publicó la Ley 15/ 2015, de 2 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria, que permite, solicitar y tramitar el divorcio ante notario (lo que ya se conoce como divorcio notarial, para aquellos sin hijos menores de edad.

El notario extenderá un acta notarial en la que se recogerá la voluntad de los cónyuges de disolver el matrimonio (otorgarse mutuamente el divorcio) y los acuerdos por los que éste va a regirse.

Puede también liquidarse en ese mismo acto la sociedad legal de gananciales y repartirse los bienes, según también el acuerdo de los cónyuges.

Es requisito indispensable la intervención de un abogado en dicha acta notarial, así como la aportación del convenio regulador, que será realizado por el abogado igual que si de un divorcio judicial estuviéramos hablando.

Deberá aportarse, igualmente, certificado de matrimonio y de empadronamiento de los cónyuges.

El acta notarial se inscribirá en el Registro Civil de la localidad donde se hubiera realizado el matrimonio y tendrá los mismos efectos que el divorcio acordado judicialmente.

Hay que cumplir el requisito legal del trascurso de tres meses desde la celebración del matrimonio y aportación de los certificados de matrimonio y empadronamiento, así como el de colaboración con el abogado en la redacción del convenio y aportación de datos anteriormente señalados.

 

VENTAJAS

La gran ventaja  es la rapidez en la que puede estar disuelto el matrimonio, que son dos días hábiles desde la firma del convenio regulador, solo existiendo la obligación del pago de los honorarios notariales, además de los del abogado.

Para una rápida y económica consecución de su divorcio notarial, es imprescindible la colaboración con el abogado en la aportación de toda la  documentación que se  ha de aportar.